En los labios del río

En los labios del río “Cómo se nombra en guaraní, quédate siempre amor, que hombre habría de nacer cuando asome el sol”. Santo Tomé – Acorazado Potemkin En el norte Santa Fe, existió un pequeño e inverosímil pueblo llamado Tacuarendí, que se caracterizaba por no tener nada que sobresaliera o deslumbrara. Sin embargo, de ahí surgió una leyenda popular que quedó por siempre en la memoria de muchas personas, entre otras Alberto. Ahora, en una coqueta residencia geriátrica del barrio de Villa Crespo, se lo podía encontrar disfrutando del merecido descanso del guerrero. De vez en cuando, sus seis hijos lo visitaban, sin un orden predeterminado; había meses en que no aparecía ninguno y fechas en las cuales eran tantos que debían salir al patio o galería interna para no molestar a los demás internos y familiares. Entabló una relación cercana y confidente, casi de amistad, con Bruno, antiguo jefe de artillería caído en desgracia y degradado por no compartir y acomp...