Un nuevo hábitat

Me tiemblan las extremidades y el resto del cuerpo, con una cadencia cercana a las olas de madrugada de junio. Las nubes pesadas, oscuras que aparecieron ayer encapotaron la vida cotidiana y las demás también. Me resisto a tirar esa libretita donde escribí con letras apenas legibles lo que intentaba abandonar y me alcanzaba. Qué debo hacer, ahogarla? Quitarle todo el aire hasta que ya no respire? Corroborar que ya no flotan burbujas presionándola contra el fondo? Quizá alcance con buscarle un nuevo hábitat, este es muy frágil. Por lo pronto me la guardo en el bolsillo y fijo la mirada para avistar el devenir. Ya no sé qué más hacer para esperar la primavera.